miércoles, 19 de agosto de 2009

Bienestarina: ¿bienestar o necesidad?

Desde Octubre de 2007 al hogar comunitario que dirige Liliana no le llegaba bienestarina, hace apenas unos 15 días terminando el mes de febrero le llego el complemento, con la diferencia de que esta vez llegaron 21kilos a comparación de la tonelada y media correspondiente a 37kilos, que llegaba en el 2007; el problema dice Liliana: "es que se demoran para traerla, traen menor cantidad y después cuando sí la traen, traen un montón que no hay donde gastarla y por eso se vence, se pierde"

La bienestarina se constituye como un alimento complementario fortificado, con alto valor nutricional, que se ha convertido en el producto insignia del ICBF en los últimos años, quien por su parte entrega de manera gratuita el complemento alimenticio a los diversos programas que dirige con niños, madres lactantes, jóvenes y ancianos.

"El consumo de bienestarina es de uso diario, eso sirve para controlar el peso de los niños, aunque yo tengo un niñito que tiene tres años, en octubre cumple cuatro años que está pesando 25 kilos y diario se toma dos tazas de colada; igual tengo otros bajitos de peso pero porque son sietemesinos, no por desnutridos sino que tienen un historial y siempre han sido bajitos de peso", cuenta Liliana respecto al consumo de bienestarina en el hogar que maneja hace diez años.

Según la página Web del ICBF, y Liliana madre comunitaria, en los hogares comunitarios hay una dieta diaria (minuta), establecida por una nutricionista en la que se determina cantidad, tipo de alimento y asociación de éstos; la madre comunitaria debe seguir estrictamente la dieta con los niños, generalmente de 3 comidas que reciben los niños en el hogar: desayuno, almuerzo y algo, en dos de éstas, al interior de la ración para cada niño, hay siempre una cantidad de gramos de bienestarina, equivalentes a un número de cucharadas exigidas por la minuta.

Esta madre comunitaria acepta que no siempre utiliza la bienestarina como se lo exige la minuta, porque como ella misma explica a los niños los cansa el saborcito de harina, por ejemplo: en el chocolate y en la mazamorra.

Liliana aclara que no deja perder ni le da un mal uso a la bienestarina: "para mi el mal uso de la bienestarina es venderla, dejarla vencer y botarla, aunque a mi no me gusta utilizarla en todas las comidas", ella por su parte la regala si sabe que se le va a vencer, o que le llego otra cantidad sin terminar la cantidad de la anterior entrega. "Yo se la regalo al que la necesite o al que la quiera, eso si sin quitarle nada a los niños ni a los padres usuarios".

Los que si les quitan a los niños y demás usuarios del ICBF beneficiados por este complemento nutricional, son aquellos que dejan pasar los cuatros meses límites para el vencimiento de la bienestarina, pueda ser por falta del uso constante en la alimentación diaria de los programas vinculados al ICBF, o por descuido de quien administra el producto en el programa. Así mismo quienes comercian la bienestarina con fines lucrativos, como lo denunciaron algunos medios de comunicación nacionales el año pasado, el caso de la venta del producto Bienestarina Más, con el propósito de alimentar animales en el Chocó, están procediendo al uso indebido del alimento.

“Por la composición, la bienestarina se puede utilizar para alimentar marranos chiquitos, cerdos en las primeras etapas”, afirmó Carolina Mesa, Zootecnista y Profesora de la Universidad de Antioquia tras cuestionarla sobre la venta de bienestarina en el Chocó para alimentar animales; la bienestarina como concentrado en polvo dice la profesora, “permite técnicamente que sea posible alimentar a los cerdos con ésta”.

Los cerdos alimentados con bienestarina en el Chocó, en vez de los 500.000 niños colombianos con desnutrición crónica, cifra que representa el 13% de la población infantil de América Latina (www.diariooccidente.com), se dan el lujo de alimentarse con el producto alimenticio complementario de precio más bajo por ración diaria, y con una de las mejores composiciones nutricionales en América Latina y los países del Caribe, según datos de un estudio elaborado por UNICEF.

Una ración diaria de 30 g de Bienestarina cuesta US$0,0267 para el ICBF, y por ejemplo, una ración diaria de 90 g de la Papilla PACFO (alimento complementario) en Perú cuesta US$0,198, siete veces el costo de una ración diaria de Bienestarina.

Mientras el ICBF solicitó investigación por posible uso indebido de bienestarina en el Chocó, cuenta Liliana: en el sector de Niquía cerca al hogar comunitario que ella maneja, fueron descargados por una volqueta algunos bultos de bienestarina, al interior del Cementerio San Andrés (Bello), según ella bultos ya vencidos, pero que sin importar, la gente del sector se llevaba para su casa. Éste suceso no fue comentado en ningún medio de comunicación nacional, a pesar de su importancia social y de la irregularidad para con el consumo de bienestarina.

Aproximadamente un millón de usuarios: niños, madres lactantes, jóvenes y ancianos atiende actualmente el Instituto de Bienestar Familiar, según un estudio realizado por el Centro de Investigaciones de la Facultad de Economía de la Universidad de los Andes; los usuarios son distribuidos en diversos programas determinados y proporcionados por el Instituto.

Se han incrementado las cifras en la producción y distribución de la bienestarina en los últimos cuatro años, en el 2006 según prensa y comunicaciones de la página Web del Instituto de Bienestar Familiar, y algunos medios de comunicación nacionales, como Caracol Radio, el Instituto incremento un 47% en la producción de bienestarina, porcentaje equivalente a 42 mil toneladas del producto.

A pesar de estas mejoras y de la cobertura alimenticia del ICBF a través de la bienestarina, según UNICEF en el país actualmente de cada 100 niños y niñas menores de cinco años, 13 tienen una estatura baja que no corresponde a su edad (desnutrición crónica) y siete de cada 100 niños y niñas menores de cinco años tienen bajo peso con relación a la edad (desnutrición global).

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